noviembre 25, 2020

Guardia Nacional: el brazo armado de los monopolios: PCM

Los recientes actos de represión ejercidos por la Guardia Nacional en contra de la resistencia electricista en la antigua Subestación Huachinango, Puebla, y de los pobladores opositores a la Termoeléctrica de Huexca, en San Pedro Apatlaco, en Morelos, demuestran, una vez más, que el militarismo de la llamada 4T es la política para imponer sus megaproyectos al servicio de los monopolios.

Queda demostrado que en el gobierno de la gestión socialdemócrata de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), los altos mandos militares vinculados con el crimen y el narcotráfico gozarán de impunidad y los luchadores sociales serán blancos de la represión exacerbada del militarismo.

Desde hace años la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por un lado, ha sido la caja chica, la fuente de corrupción para el desvío de recursos a favor de “intocables” funcionarios del priísmo, como Manuel Bartlett Díaz, hoy parte de la actual administración federal.

Y por el otro, una empresa con altos salarios de sus directivos, proveedora del outsourcing, de bajos salarios de sus trabajadores, con altos costos y aumentos en el servicio eléctrico pese a la pandemia.

Además de sus deficientes y arcaicos procesos de generación de electricidad, esenciales del capitalismo, mediante energías no renovables, altamente contaminantes y que ponen en riesgo a la población como lo sucedido recientemente en Tabasco.

Se deben numerar y llevar la cuenta de todas los precedentes políticos de la socialdemocracia a favor de la “intocable” élite militar, protectora de los monopolios; pese al discurso demagógico y “progresista” de los grupúsculos mediáticos de fanatismo e interés político de los seguidores de AMLO y el Estado burgués. La historia nos remite, una y otra vez, que el verdadero carácter de la socialdemocracia es reaccionario y militarista.