septiembre 6, 2021

Marchan y exigen justicia para ambientalista de Cuernavaca

Pedro Tonantzin/Sur Digital

Cuernavaca, Mor.- Integrantes de colectivos ambientalistas, organizaciones comunitarias, amigos y familiares de Rodrigo Morales, ambientalista y fotógrafo, asesinado la noche del pasado 1 de septiembre en la comunidad de Chamilpa, marcharon desde el sitio de su asesinato a la Fiscalía de Morelos para exigir justicia.

De acuerdo con su hijo Luis Andrés Morales, hay evidencia suficiente para saber quien es responsable y sea detenido por la Fiscalía de Morelos: “Yo creo que hay mucha evidencia por las cámaras, la gente, los vecinos, bueno ellos (la Fiscalía), nos prometieron que harán su trabajo lo más posible para esclarecer todo esto”.

De acuerdo a testigos unos sujetos en un auto se le aproximaron y le dispararon, su hijo, también confirmó que recibió siete balazos y se llevaron su celular luego del ataque, la Fiscalía no identificado a los asesinos, ni el móvil del ataque.

Su familia descartó que haya sido amenazado recientemente: “Creo que ustedes lo sabrán, un tiempo por ahí, un tema de una feria que fue en La Lagunilla, bueno pero eso ya tiene tiempo y se supo que tenía problemas, pero no creo que tenga que ver eso, si hubiera habido otra me lo hubiera dicho mi papá, por más me lo hubiera comentado”.

La marcha partió de la avenida Universidad, donde fue asesinado, ahí sus amigos, senderistas y colectivos de danzas prehispánicas, hicieron un ritual para que su energía fluya sin enojos, ellos se comprometieron a buscar justicia para él y sus hijos.

Al llegar a la Fiscalía, los integrantes de la marcha confrontaron al Fiscal Uriel Carmona, para exigirle celeridad en las investigaciones, recibió a los familiares y les prometió dar resultados, sin embargo, hace casi tres años fue asesinado el ambientalista Samir Flores y hasta la fecha su muerte no ha sido aclarada.

Rodrigo fue adicto a las drogas y el alcohol en su juventud, a partir de su rehabilitación fue designado autoridad en su pueblo San Antón, ayudó a muchos a salir del alcohol y las drogas, uso fotografías que sólo a él le permitían tomar, para evidenciar el problema del consumo de drogas y el abuso del alcohol en Cuernavaca.

Era un senderista constante, en las muchas bellezas naturales fueron presentadas por Rodrigo en sus recorridos de fin de semana, acompañado por sus hijos y amigos, con los centros de acopio pudo dar trabajo a familias en la miseria y fue un hombre solidario con los más desprotegidos.

Siempre que un joven era asesinado protestaba a su manera en las redes, con fotografías reflejó el dolor de los familiares y amigos; era requerido en las fiestas patronales de los pueblos para registrar los momentos de jubilo, su cámara capturó quinceañeras, rockeras, amigos, el color de los pueblos, su alma, el colorido, las flores y los bosques que nunca dejaron de maravillarlo.