¡Sí, que nos mantenga el gobierno!

¡Sí, que nos mantenga el gobierno!

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marzo 23, 2020

Alejandro Cárdenas

“Susana Distancia”, el ingenioso entramado de palabras que representa la medida preventiva implantada por las autoridades del Sector Salud junto a su infantil imagen para frenar el aumento de casos de COVID 19 en el país, pone en palestra vía sentido común la verdad económica de México al buscar que la población se guarde en sus casas durante un mes y la medida, provoca más incertidumbre que confianza.

El pasado 13 de febrero el INEGI presentó los resultados trimestrales de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo ENOE para el trimestre octubre-diciembre de 2019 donde afirma que hay 57 millones 625 mil 521 personas económicamente activas, mayores de 15 años y de ese conjunto, el 27.4% son trabajadores informales. Es decir, una cuarta parte del país vive al día y las consecuencias de una cuarentena detonaría un caos sociopolítico de gran magnitud.

Va un ejemplo fresco que ya impacta el bolsillo, hace más pobres a los pobres y en efecto dominó los precios se elevan y se aprovecha la oportunidad para ganar más dinero: en Puerto Progreso, Mérida, Yucatán el incremento de insumos y la especulación pone un agregado a la tensión e incertidumbre ante la pandemia de COVID 19, el precio en productos básicos se ha disparado, como las tapas de huevo que ya se venden a 60 pesos cuando su costo era de 45, el kilo de frijol estaba a 14 pesos con 50 centavos y hoy se vende a 24 pesos, aunque el costo de transporte no bajó, si disminuyó el 50% de las unidades para el traslado de personas, el agua comienza a escasear en los lugares públicos donde se acostumbraba rellenar garrafones y en las tiendas de conveniencia sube el costo de marcas conocidas del vital líquido. Este lugar no tiene más ingresos que los del turismo y, por el Coronavirus, está en jaque.

Según el INEGI, Yucatán tiene 1 millón, 090 mil, 047 personas económicamente activas, mayores de 15 años y de ese conjunto, más de la mitad, el 60.8% vive al día por el comercio informal. Dejar sus actividades diarias implicaría sumar adeudos de servicios públicos, gastos generales dentro el hogar, transporte, salud y un amplio etc. Lo peculiar, -siguiendo con el ejemplo de Yucatán- este estado es una de las entidades federativas que tienen las mayores tasas de participación en la actividad económica (cociente entre la PEA y la población de 15 o más años de edad) como: Baja California Sur con 69.4%, Colima 66.6%, Quintana Roo 66.1%, Nayarit y Yucatán con 64.6% de manera individual, Sonora 64%, Oaxaca 63.7%, Baja California 63%, Ciudad de México 62.3%, Tlaxcala 62.2%, Campeche y Jalisco 62.1%, Chihuahua 61.8%, Puebla y Tamaulipas 61.6%, Guanajuato 61.5% y Nuevo León con 61.2 por ciento.

“Susana Distancia” desde la profilaxis de su burbujita – estímulo para la maravillosa creatividad en los memes- nos invita a convivir fuera del bunker personal a metro y medio de distancia evitando así cualquier contagio. Nos reitera recomendaciones higiénicas, pero no habla de mantener el sistema inmunológico a tope, y seguro que eso contrastaría con su objetivo, pues aislados ingenuamente un mes –porque nada ni nadie asegura que ahí pare el problema- sin dinero en la mano producto del trabajo formal o informal, no se logra a la larga, adquirir lo necesario, una sana nutrición y menos los artículos indispensables -ya existe la inmisericorde especulación- contar con una enorme despensa, medicamentos o vitaminas y gracias a ello, sobre llevar los gastos de esa larga cuarentena a la que nos convoca el Sector Salud.

Congruentes con la verdad económica de los mexicanos, sería una severa crisis -en especial para el comercio informal- a menos que el gobierno federal, condone adeudos y prometa depósitos bancarios como sucede -al margen del disfraz filantrópico con tintes electorales- en otros países.

¡Sí, que nos mantenga el gobierno! …ya mero…